Los retrasos en el desarrollo y las discapacidades intelectuales en niños a menudo relacionados con causas genéticas

Los retrasos en el desarrollo y las discapacidades intelectuales en niños a menudo relacionados con causas genéticas

Un análisis en profundidad realizado en más de mil niños con retraso global del desarrollo o discapacidad intelectual revela que casi la mitad de estos casos tienen su origen en anomalías genéticas. Estos trastornos, que afectan entre el 1,3 % y el 1,4 % de los niños en el mundo, se manifiestan por retrasos en varios ámbitos del desarrollo, como la motricidad, el lenguaje o las interacciones sociales antes de los cinco años, o por dificultades intelectuales y adaptativas después de esa edad.

El estudio muestra que las pruebas genéticas, en particular el secuenciado completo del exoma en trío, que analiza el ADN del niño y de sus padres, permiten identificar la causa genética en el 48,1 % de los casos. Este enfoque es más eficaz que las pruebas realizadas únicamente en el niño o que los análisis dirigidos a genes específicos. Las anomalías genéticas responsables son principalmente mutaciones puntuales o variaciones en el número de copias de ciertos genes.

Los genes implicados desempeñan un papel clave en procesos biológicos esenciales, como el equilibrio de proteínas, el funcionamiento de las sinapsis y los canales iónicos, la regulación epigenética o las vías de señalización importantes para el desarrollo. Por ejemplo, los genes relacionados con las sinapsis son más frecuentes en niños que también presentan epilepsia, mientras que aquellos asociados con la regulación epigenética suelen encontrarse en niños con rasgos faciales atípicos.

Entre los genes más frecuentemente afectados se encuentran MECP2 y SYNGAP1, que intervienen en el desarrollo cerebral. Las variaciones genéticas pueden heredarse de los padres o aparecer espontáneamente. En algunos casos, estas variaciones solo están presentes en ciertas células, un fenómeno llamado mosaicismo, que puede complicar el diagnóstico si las pruebas se realizan solo en sangre.

Los resultados también destacan que las niñas tienen una tasa de diagnóstico genético más alta que los niños, lo que podría explicarse por una mayor tolerancia de las niñas a las variaciones genéticas o por mecanismos relacionados con la inactivación del cromosoma X. Además, los niños con malformaciones faciales tienen una tasa de diagnóstico más alta, lo que sugiere que estos signos físicos pueden ser un indicador útil para orientar las pruebas genéticas.

Las vías de señalización como Ras-MAPK y PI3K-AKT-mTOR, conocidas por su papel en el crecimiento celular y la diferenciación, también están implicadas en estos trastornos. Estas vías son compartidas con ciertos mecanismos del cáncer, pero las variaciones genéticas asociadas a los retrasos en el desarrollo suelen aparecer más temprano en la vida y afectan de manera diferente al cerebro en desarrollo.

Este estudio pone de relieve la importancia de las pruebas genéticas para comprender las causas de estos trastornos y abrir el camino a tratamientos más adaptados. También muestra que algunos casos siguen sin diagnosticar debido a las limitaciones de las técnicas actuales, que no siempre detectan las variaciones genéticas complejas o las anomalías presentes únicamente en ciertos tejidos.


Sources du média

Document de référence

DOI : https://doi.org/10.1007/s00431-026-07111-1

Titre : Genetic testing and analysis of 1024 children with global developmental delay or intellectual disability: a single-center cohort study

Revue : European Journal of Pediatrics

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Bing Wang; Xinna Ji; Fan Wu; Mengyao Shen; Ping Zheng; Shuo Feng; Huanhuan Wu; Shupin Li; Aijie Liu; Lina Xie; Xue Zhang; Qian Chen

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