¿Puede la ansiedad en los padres influir en el embarazo y el desarrollo del niño?
Los trastornos relacionados con la ansiedad afectan a una de cada cinco mujeres durante el embarazo o después del parto. Estos trastornos, que incluyen miedos intensos, obsesiones o recuerdos traumáticos, suelen aparecer en un momento clave de la vida en el que las mujeres y los hombres se convierten en padres. Este período plantea preocupaciones sobre la transmisión de la ansiedad a los hijos, el empeoramiento de los síntomas durante el embarazo o el impacto de los tratamientos en el desarrollo del bebé.
Las investigaciones muestran que la ansiedad en la madre aumenta ligeramente el riesgo de parto prematuro o bajo peso al nacer, especialmente en ciertos contextos sociales o geográficos. También puede favorecer trastornos de conducta o retrasos en el desarrollo del niño, aunque los mecanismos exactos aún no están claros. Además, los hijos de padres ansiosos tienen dos o tres veces más riesgo de desarrollar ellos mismos trastornos de ansiedad más adelante, debido tanto a factores genéticos como al entorno familiar.
Ante estos desafíos, los padres y los profesionales de la salud se preguntan cuáles son los mejores enfoques. La psicoterapia, en particular las terapias cognitivo-conductuales, suele ser la opción preferida por las mujeres embarazadas. Resulta eficaz para reducir los síntomas de ansiedad sin efectos adversos conocidos en el embarazo o el bebé. Sin embargo, persisten ciertas preocupaciones en torno a las terapias de exposición, que consisten en enfrentar progresivamente los miedos, pero los estudios disponibles no muestran peligro para el feto.
El uso de antidepresivos del tipo ISRS durante el embarazo o la lactancia también plantea preguntas. Aunque estos medicamentos pueden atravesar la placenta o pasar a la leche materna, los riesgos para el bebé suelen ser bajos y temporales. Con mayor frecuencia, los efectos secundarios en el recién nacido, como irritabilidad o trastornos digestivos, desaparecen en unos días. Entre los ISRS, la sertralina suele recomendarse como primera opción para las mujeres que inician un tratamiento durante el embarazo, ya que presenta menos riesgos para el bebé.
Para limitar la transmisión de la ansiedad a los hijos, los especialistas aconsejan a los padres evitar mensajes alarmistas excesivos y fomentar la autonomía del niño. Programas de acompañamiento familiar, que combinan educación y estrategias cognitivo-conductuales, han demostrado su eficacia para reducir a la mitad el riesgo de trastornos de ansiedad en los hijos de padres afectados.
Estos avances ayudan a los clínicos a informar mejor a los futuros padres y a adaptar los tratamientos, teniendo en cuenta tanto la salud mental de los padres como el bienestar del niño. Un mejor conocimiento de estos temas permite abordar la parentalidad con mayor serenidad y reducir los impactos negativos en la familia.
Sources du média
Document de référence
DOI : https://doi.org/10.1007/s00404-026-08377-4
Titre : Managing anxiety-related disorders from pregnancy to parenthood
Revue : Archives of Gynecology and Obstetrics
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : Willemijn Scholten; Ilja Saris; Eline Eigenhuis; Lisa de Koning; Anna Muntingh; Bibi Schut; Adrie Seldenrijk; Patricia van Oppen; Neeltje Batelaan