¿Puede un programa intensivo en entorno hospitalario romper el ciclo de los traumas familiares?
Los traumas vividos durante la infancia, como la violencia, el abandono o las disfunciones familiares, dejan huellas profundas y duraderas. Estas experiencias pueden transmitirse de una generación a otra, especialmente cuando los propios padres han sufrido pruebas similares. Su propio sufrimiento puede dificultar una educación afectuosa y segura para sus hijos, perpetuando así un círculo vicioso de angustia y dificultades.
Un estudio reciente se centró en la eficacia de un programa intensivo en entorno hospitalario dirigido a familias que enfrentan traumas complejos y múltiples. Este programa, que dura de seis a ocho semanas, acoge a las familias en un entorno seguro y ofrece una atención integral. Su objetivo es reducir los síntomas de estrés postraumático en padres e hijos, mejorar las habilidades parentales y fortalecer los vínculos familiares.
Los resultados muestran una disminución significativa de los síntomas traumáticos en padres e hijos tras el tratamiento, con efectos que persisten varios meses después de finalizar el programa. Los niños también presentan menos problemas psicológicos y conductuales, y los padres informan una reducción del estrés relacionado con su rol educativo. Sin embargo, estas mejoras tienden a atenuarse con el tiempo, lo que subraya la importancia de un acompañamiento prolongado tras la estancia en el hospital.
Este programa se basa en tres fases: una primera etapa de educación y preparación, una segunda de tratamiento intensivo de los traumas y una tercera de consolidación de los logros. Los padres comienzan cada fase antes que sus hijos, lo que les permite apoyar mejor a su progenie durante el proceso terapéutico.
Las familias participantes presentaban inicialmente niveles elevados de angustia y problemas psicológicos, lo que refleja la gravedad de su situación. A pesar de los avances logrados, ciertas dificultades persisten, en particular debido a los desafíos encontrados al regresar a la vida cotidiana. Los factores de estrés externos, como los problemas financieros o el aislamiento social, pueden dificultar la aplicación de las nuevas habilidades adquiridas.
Este enfoque innovador ofrece, por tanto, un destello de esperanza para las familias en gran sufrimiento, pero también recuerda que la curación de los traumas familiares requiere un compromiso continuo y un apoyo adaptado a largo plazo.
Sources du média
Document de référence
DOI : https://doi.org/10.1007/s40653-025-00789-9
Titre : Integrated Inpatient Trauma-Focused Treatment for Children and Parents: A Longitudinal Evaluation Study
Revue : Journal of Child & Adolescent Trauma
Éditeur : Springer Science and Business Media LLC
Auteurs : L. T. Lysbert Zeinstra; W. J. Wendy Post; J. Jana Knot-Dickscheit; A. M. N. Anne-Marie Huyghen; A. Abigail Akeredolu; F. Femy Wanders; A. T. Annemiek Harder